5 alimentos que producen estrés

Aumentan la presión arterial y la frecuencia cardiaca

Alimentos que producen estrés
Los alimentos ricos en azúcar pueden alterar tus nervios y producir más estrés. Debby Lewis-Harrison / Getty Images

¿Estás pasando una época de mucho estrés? ¿Sientes ansiedad e intentas calmarla con la comida? Escoge bien lo que comes. Algunos alimentos, aunque tengan un efecto sedante al principio, con el tiempo alteran más tus nervios. Redúcelos o incluso elimínalos de tu dieta cuando vayas más estresada.

¿Alimentos relajantes o estresantes?

La alimentación influye a la hora de padecer estrés. Así como existen algunos alimentos que por su riqueza en ciertas vitaminas, como las de grupo B, contribuyen a relajarnos, otras sustancias pueden poner nuestro estado anímico a prueba.

Por ejemplo, una dieta rica en grasas saturadas, azúcares y almidones puede alterar nuestros nervios. Estudios han relacionado este tipo de alimentación con un mayor riesgo de depresión e insomnio.

Sustancias que alteran tus nervios

Sal

Si ingieras una cantidad excesiva de sal te arriesgas a que tu presión arterial aumente, con lo que incrementas el riesgo a padecer alguna dolencia cardiovascular.

Debes saber que todos los alimentos contienen sal de forma natural con lo que ingiriéndolos cubres las cantidades necesarias de tu organismo. Puedes aderezar tus comidas con otras sustancias como el jengibre.

Dulces y alimentos ricos en azúcar

Al ingerir azúcar, los niveles de azúcar en sangre, y por lo tanto de energía, aumentan bruscamente. Pero tan rápido como suben pueden descender, con lo que el organismo puede requerir mayor cantidad, causando sensación de irritabilidad y agotamiento.

Por otro lado, hay que resaltar que algunos nutrientes, como la glucosa, pueden ser los responsables de los cambios de humor, estado de ánimo y estrés.

Para entenderlo, la glucosa es la molécula a partir de la cual el organismo se surte de energía, podríamos decir que se trata de la gasolina para que tu organismo funcione. Su nivel en sangre es la causa y la consecuencia de diferentes reacciones internas y externas como las alteraciones en el humor, el cansancio, el nerviosismo, etc.

Alcohol

A pesar de que muchas personas recurren al alcohol para tratar de superar los momentos de estrés, este puede ser el peor enemigo de este trastorno y de la salud tanto física como psíquica. Y es que, aunque en pequeñas dosis puede inducir superficialmente a la relajación, cuando pasa de una cantidad determinada (por ejemplo, más de una copa de vino) su efecto es el contrario e intensifica la ansiedad y el estrés en vez de mitigarlo. De ahí que muchos individuos se vuelvan más violentos cuando consumen demasiado alcohol.

Cafeína

¡Es muy estimulante! Y por lo tanto, si estás estresada aún lo estarás más. El café, el té (por su teína), lo refrescos con cafeína, todos ellos actúan sobre tu sistema nervioso, aumentan la presión arterial, agravan la ansiedad, en grandes dosis pueden causar palpitaciones y, además, entorpecen el sueño llegando a provocar insomnio. Por ello, en los momentos en los que te sientas más nerviosa debes evitarla a toda costa. (Te puede interesar: ¿Cuánto café puedo tomar?)

Grasas saturadas

Una ingesta excesiva de grasas saturadas aumenta el riesgo de sufrir obesidad, dolencias cardiacas y está asociado con algunos tipos de cáncer como el de mama, de intestino y páncreas.

Pero a pesar de sus efectos negativos, muchas personas se inclinan por este tipo de comida en los momentos de mayor estrés. Así, tienden a consumir alimentos precocinados, bollería industrial, comida rápida,... todos ellos ricos en este tipo de grasas.También tienes que tener mucho cuidado con algunas grasas vegetales, sobre todo las que están parcialmente hidrogenadas, también conocidas como grasas trans. Son especialmente nocivas para tu organismo. (Te puede interesar: 12 preguntas y respuestas sobre las grasas trans)

Estos sí son buenos

Sin embargo, las vitaminas y minerales, presentes en infinidad de alimentos como las frutas, las verduras, las legumbres, los frutos secos, el pescado o la carne refuerzan el sistema inmunológico y nos ayuda a mantenernos fuertes para controlar las situaciones de la vida que nos ocasionan estrés.

Por ello, las personas que padecen estrés crónico deberían cuidar especialmente lo que comen y no ingerir alimentos excitantes que contribuyan a agravar su salud. En cambio, sí deben decantarse por las frutas y las verduras, la pasta y el pan integral, además de complementar la dieta con infusiones herbales y suplementos vitamínicos si fuera necesario.

Fuente: Guía práctica para superar el estrés. Varios autores. Ed. Círculo de lectores.