5 pasos para pintar muebles de melamina

Melamina: qué es y como pintar y transformar un mueble sin lijar

Mueble de la serie Billy de IKEA, con acabado melaminado
Mueble de la serie Billy de IKEA, con acabado melaminado. IKEA

Los muebles de melamina son aquellos que están hechos de aglomerado de madera recubiertos con una capa de resina de melanina, un polímero sintético, fácil de trabajar y de múltiples aplicaciones.

Con los productos y técnicas adecuadas, también puedes tunearlos para darles otro aspecto.

¿Cómo son los muebles de melamina?

Este tipo de acabado proporciona gran resistencia al desgaste, es fácil de limpiar y mantener y, además, abarata muchísimo el producto final.

Con el tiempo, la melamina se ha incorporado a muchos elementos de mobiliario dejando aparcada su fama de "mueble malo" para dar paso a acabados muy decorativos y versátiles.

Encuentras muebles de este material en la cocina, en el baño pero también en las habitaciones infantiles, armarios y en cualquier otro mueble de la casa.

Este tipo de mueble o tablero se comercializa en multitud de colores, o combinación de varios, y puede presentar un acabado brillante, mate, satinado, liso o rugoso. Igualmente, puede imitar a la perfección las vetas de la madera, aunque, por supuesto, nunca podrá igualar la belleza y nobleza de la madera maciza. Ni, siquiera, de la chapa de madera.

Los cantos y perfiles de los muebles se sellan con tiras de PVC, que se colocan con calor, a alta temperatura, para evitar que se vea la madera de aglomerado que es la base del mueble.

También es normal encontrar tableros, de distintos tamaños, grosor y longitud, para hacer mesas, estanterías o trabajos de DIY con los que trabajar en casa.

Si en tu casa se hace bricolaje seguro que has manipulado alguna vez esta madera que, además, es muy utilizada para el revestimiento interior de armarios empotrados.

Pasos para pintar un mueble de melamina

  1. Limpiar bien el mueble que vamos a pintar—Lava el mueble con una mezcla de agua tibia y unas gotas del lavavajillas que utilices para tus platos. Utiliza una esponja suave. La melamina es un material plástico que se ensucia y engrasa fácilmente. Seguramente, tu mueble tendrá su superficie impregnada con algún resto de los productos que usas habitualmente para la limpieza de estos muebles. Seca con servilletas o papel de cocina.
  1. Aplicar imprimación en la superficie del mueble—Cuando esté bien seco, empezamos por aplicar una capa de una imprimación blanca. En el mercado existen imprimaciones multiusos. Tú necesitas una indicada para las superficies en las que la pintura no se adhiere, como el cristal, porcelana, melamina, etc. Recuerda que no vas a usarla como "selladora" ya que la melamina no es un material poroso. La finalidad es que la pintura "agarre" perfectamente a la superficie del mueble y evitemos que se desprenda al menor golpe. Tampoco necesitas lijar antes de aplicar el producto sellador. La melanina se rayaría pero no absorberá mejor la pintura.
  2. Lijar cuando la imprimación esté bien seca—Después de dejar que el producto seque perfectamente, lijamos suavemente con una lija de esponja o lana de acero del número 000. Retiramos los restos de polvo.
  3. Pintar con el color elegidoAplica dos capas del color elegido, dejando secar perfectamente la primera antes de aplicar la segunda. Lija suavemente entre capas y también después de la última.
  4. Terminación del mueble—Aplica la terminación que prefieras o protege directamente con una capa de cera incolora.

Ahora ya sabes que no es necesario desprenderte de un mueble que te gusta y que puedes transformarlo aunque sea de melamina.