4 alternativas ecológicas a los tampones y toallas femeninas

El hecho de que el flujo menstrual sea un tabú social no hace desaparecer su impacto ambiental. Cada mujer en este planeta utiliza un promedio de 12 500 compresas y tampones durante su vida. Mientras el período no es algo que podemos (ni debemos) eliminar, hay mucho que podemos hacer para reducir la cantidad de desechos relacionados con nuestro ciclo menstrual.

Utilizar productos de higiene femenino ecológicos nos brinda varios beneficios.

Aparte de evitar inundarnos en basura, dejamos de exponer nuestras partes más íntimas y sensibles al coctél de químicos que se encuentran en las compresas y tampones desechables. Algunas mujeres que padecen o padecían de la menstruación muy dolorosa o del síndrome de ovario poliquístico (SOP) juran que se curaron al cambiar los productos desechables por las alternativas ecológicas. La teoría es que los químicos que contienen los tampones y toallas sanitarias contribuyen a este problema. Y no hay que ignorar el dinero que podemos ahorrar cambiando a productos reutilizables. ¡En vez de gastar ese dinero en toallas sanitarias o tampones, lo podrías gastar en chocolate!

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Toallas (¡y tampones!) de tela

Compresas de tela
Compresas de tela. Luz Guerrero

La opción más obvia si quieres dejar los productos de higiene desechables son los mismos productos pero de materiales reutilizables. Así de simple es esta alternativa. Las compresas y tampones de tela son exactamente iguales a las versiones desechables, pero hechos de algodón, bambú, cáñamo o una combinación de estos materiales. Las compresas de tela se sujetan a la ropa interior con broches o botones y pueden tener una capa de material impermeable para evitar accidentes. Los tampones son bastante sencillos y si sabes un poco de la costura, los podrías hacer tú misma. Guarda los tampones y/o compresas sucias en un recipiente con agua y un poco de vinagre (opcional) hasta que las quieras lavar. Se deben lavar en agua fría para quitar la sangre, ya que el agua caliente resultará en manchas. Si sientes la necesidad de desinfectarlas, lávalas primero con agua fría para quitar la sangre y luego con agua caliente. Sécalos en el sol para quitar manchas o en la secadora para mantener la suavidad de la tela. Evita el uso de suavizantes, ya que reducirán la absorbencia.

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La copa menstrual

Copa menstrual
Copa menstrual. Michelle Tribe (Flickr)

La copa menstrual es una alternativa muy popular. Es una copa de silicona cirúrgica en forma de embudo que se inserta en la vagina (como un tampón) para captar el flujo menstrual. Al contrario de los tampones, la copa menstrual no absorbe la sangre menstrual, sino que la sangre se recolecta dentro de la copa. Su uso es un poco más complicado que el de un tampón, ya que la posición es más específica: se coloca junto al cérvix y ahí se deja el tiempo que aguante (en teoría se puede dejar el doble del tiempo que un tampón), luego es necesario romper el vacío con el dedo para extraerla, vaciarla, limpiarla y volverla a colocar. Se puede enjuagar con un poco de agua oxigenada después de vaciarse y se debe esterilizar en agua hervida al final de cada ciclo. Es una opción extremadamente económica a comparación de los tampones y toallas sanitarias desechables, y su impacto ambiental es mínimo: una copa menstrual cuesta entre 10 y 30 dólares y dura entre 1 y 10 años. Es ampliamente recomendada por las mujeres que la usan, sin embargo muchas dicen que tardaron dos o tres ciclos para aprender a usarla correctamente. Ellas recomiendan practicar antes de empezar la regla (hay bastantes videos instructivos en YouTube). Se venden diferentes tamaños de copas menstruales y es importante usar el tamaño correcto para que funcione sin incomodidades.

Las esponjas marinas se pueden usar como tampones.
Esponjas marinas. Andrew Unangst/Getty Images

Considerando que un tampón no es nada más que un cilindro de material absorbente, no debe resultar muy sorprendente que una esponja se puede utilizar en su lugar. De hecho, las esponjas marinas se han utilizado para la sangre menstrual durante toda la historia (¡supuestamente las usaba Cleopatra!). Las esponjas se crían y se cosechan sustentablemente, y duran de tres a seis meses en promedio. Las puedes cortar para que te queden perfectamente y las mujeres que las han usado dicen que son mucho más cómodas que los tampones. Para utilizar una esponja menstrual, la debes mojar y exprimir antes de insertarla a la vagina. Se extrae con los dedos, se enjuaga y se vuelve a colocar, o, para mejor higiene, se utilizan dos esponjas en rotación para poder desinfectarlas antes de volverlas a usar. Su extracción puede ser un poco engorrosa, lo cual desanima a algunas mujeres. Al igual como la copa menstrual, es posible que las esponjas marinas ayuden a disminuir los dolores menstruales. Sigue leyendo »

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Compresas y tampones eco-amigables

Compresa eco-amigable
Compresa eco-amigable. Mojca Kobal/Getty Images

Si ninguna de las opciones anteriores te convence, no te preocupes. De todas formas puedes reducir el impacto ambiental de tu regla utilizando productos eco-amigables. Los productos de higiene femenino ecológicos son biodegradables y procuran evitar los plásticos y otros materiales sintéticos o tratados con químicos. Utilizan algodón orgánico y no se han blanqueado con cloro. Aunque no sean reutilizables, por lo menos tienen la huella de carbono más ligera.