3 Formas fáciles de hacer Agua de Limón natural

Métodos fáciles de elaboración y variantes

Limonada
Katarína Mittáková/EyeEm/Getty Images

Los mexicanos toman aguas frescas hechas con toda clase de frutas, pero la reina de todas es el agua de limón, llamada también limonada. Existen varios métodos de preparación, cada uno con sus ventajas particulares; afortunadamente, todos son fáciles. A continuación te explico tres de los más comunes para que elijas la manera más de acuerdo a tus gustos y a la ocasión y al final doy algunas ideas para como irla variando.

Los ingredientes del agua de limón

Los ingredientes básicos del agua de limón son jugo de limón, azúcar blanca y agua simple (hablaremos más adelante de cómo variarlos). En general la proporción que vas a querer lograr será de aproximadamente un limón y dos cucharadas soperas de azúcar por taza (1/4 de litro) de agua. Esto variará, por supuesto, según la madurez de los limones y el gusto personal.

  • De ser posible y para ayudar a que el azúcar se disuelva fácimente en el líquido, empieza con agua a temperatura ambiente o solamente ligeramente fresca. Después podrás agregar hielos, si lo deseas, pero si el agua está fría al principio te costará mucho más trabajo combinarla con el azúcar.

  • Las piezas de fruta que usaremos serán de los limones verdes del tamaño aproximado de una pelota de golf. Si empleas limones de algún otro tamaño tendrás que ajustar las cantidades.

  • Siempre lava bien los limones antes de cortarlos y usarlos. Recomendamos el uso de detergente y hasta de una fibra o una escobeta para quitar totalmente cualquier tierra, pesticida u otro contaminante de la fruta.

Método #1: La manera más sencilla de hacer agua de limón

La forma más fácil de elaborar limonada consiste en verter el azúcar a la jarra de agua, moviéndola con una cuchara hasta que se disuelva.

Después se exprimen los limones directamente al agua y se mezcla bien. Se pueden agregar hielos al servirlo, si se desea.

Ventaja de utlizar este método: es súper sencillo y no requiere de equipo especial

Desventaja: ninguna

Método #2: Cómo hacer limonada en la licuadora

Otro procedimiento para preparar el agua de limón requiere del uso de una licuadora eléctrica. Este método produce un refresco especialmente delicioso, pero no se puede guardar durante mucho tiempo ya que al cabo de aproximadamente una hora de elaborada el sabor de deteriora, volviéndose amargo.

  1. Coloca el agua en el vaso de la licuadora. Agrega el azúcar y licúa hasta que ésta se haya disuelto.

  2. Parte cada limón en cuatro partes. Colócalas en la licuadora con el agua. Licúa con la velocidad más alta durante escasos 5 segunos—más de eso hará que tu agua fresca se vuelva ácida y/o amarga.

  3. Cuela la mezcla y refrigérala durante poco tiempo o sírvela de inmediato en vasos (sobre hielos, si así lo deseas).

Ventajas de este método: ¡deliciosísima! (la cáscara aporta mucho sabor) y el uso de la licuadora facilita la adición de otros ingredientes como frutas o hierbas frescas, si optas por incluírlos

Desventajas: requiere de una licuadora y si sobra refresco éste no se puede guardar por mucho tiempo.

Método #3: Cómo hacer jarabe de agua de limón

  1. Vierte a una cacerola partes iguales de agua y de azúcar. (Es decir, si utilizas una taza de agua, usa también una taza de azúcar.) Caliéntala sobre fuego mediano, moviéndolo suavemente, hasta que se haya disuelto completamente el azúcar; no es necesario que llegue a hervir, pero sí que alcance el punto en el cual se vea completamente transparente el agua.

  2. Quítalo del calor y permite que se enfríe a temperatura ambiente.

  3. Agrega el jugo de limón—aproximadamente 6 limones por taza de agua que hayas ocupado—y mézclalo bien.

  4. Utiliza de una vez tu jarabe, agregando agua y hielos hasta diluírlo a tu gusto, o guárdalo en un frasco en el refrigerador para después preparar vasos de limonada conforme se vayan antojando.

Ventaja de este método: se puede hacer este jarabe con antelación y usarlo en el momento que lo necesites, inclusive días después

Desventaja: es ligeramente más complicado de preparar (sin que deje de ser muy fácil).

Variantes del agua de limón

Si bien la limonada es un refresco sabrosísimo, a veces se antoja cambiarla un poco. Es muy fácil hacer variar deliciosamente tu bebida con solo cambiar uno de los ingredientes básicos:

  • El agua: Prepara tu bebida con agua mineral y podrás disfrutar de las fresquísimas burbujas que ésta aporta. Para un refresco más exótico en la playa, utiliza agua de coco.
  • El azúcar: ¿Quién dice que a fuerzas se tiene que usar siempre el azúcar blanca? Prueba una limonada elaborada con azúcar morena o piloncillo, miel de abeja o miel de agave. Los que necesitan limitar su consumo de calorías podrán, por supuesto, sustituír el azúcar por el endulcorante de su predilección.
  • Los limones: No se puede hacer limonada sin limones, ¿verdad? Pero sí se puede variar la clase de limones—prueba una agua fresca de otra clase de limones o de limas. Y no tengas miedo de agregar otra hortalizas—una buena agua de limón con pepino, tuna (fruta del nopal), fresa o con hojas frescas de hierbabuena es una bebida para quitarle la sed a cualquiera. Agrega la fruta picada y deja que flote en la jarra del refresco o licúala junto con el jugo de limón.