20 frases de amor de la Madre Teresa de Calcuta

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Madre Teresa, amor e inspiración. Multi-bits / Getty Images

La Madre Teresa de Calculta nació en Macedonia en 1910 y quiso ser misionera desde niña. Comenzó su labor en su Albania natal, pero su vocación la llevó pronto al país que sentía como suyo en el corazón, India. En 1950 fundó la Congregación de las Misioneras de la Caridad, uno de cuyos votos era la dedicación a “los más pobres de entre los pobres”. En 1979, Teresa de Calcuta recibió el Premio Nobel de la Paz.

La llamada “Santa de las cloacas” falleció el 5 de septiembre de 1997 y fue beatificada en 2003 por el Papa Juan Pablo II.

Su entrega, la de sus compañeras y la de miles de voluntarios de todo el mundo convirtieron la Casa del Moribundo de Calcuta en un lugar de reposo y consuelo para aquellos que no tenían a nada ni a nadie. No obstante, la firme oposición de la Madre Teresa al aborto y a la eutanasia, así como su renuncia a criticar el sistema que tanta miseria y pobreza generaba en el país, también le valieron numerosas críticas.

En cualquier caso, Teresa de Calcuta fue una mujer movida por el amor a la humanidad, que nos dejó bellísimas reflexiones acerca de la compasión, la paz interior, la integridad y el amor, no entendido como amor romántico sino como amor a la humanidad, a la divinidad y a uno mismo, ingredientes imprescindibles de un corazón abierto al amor con mayúsculas.  

Estas son 20 de sus frases más inspiradoras:

  1. Ama hasta que te duela. Si te duele es buena señal.
  2. Si no tenemos paz en el mundo, es porque hemos olvidado que nos pertenecemos el uno al otro, que ese hombre, esa mujer, esa criatura, es mi hermano o mi hermana.
  3. Hay cosas que te encantaría oír y que nunca escucharás de la persona que te gustaría que te las dijera. Pero no seas tan sordo como para no oírlas de aquel que las dice desde su corazón.
  1. Darle a alguien todo tu amor nunca es garantía de que él también te amará; pero no esperes que te amen, solo espera que el amor crezca en el corazón de la otra persona. Y si no crece, sé feliz porque creció en el tuyo.
  2. Para hacer que una lámpara esté siempre encendida, no debemos de dejar de ponerle aceite.
  3. Cada obra de amor, llevada a cabo con todo el corazón, siempre logrará acercar a la gente a Dios.
  4. No deis solo lo superfluo, dad vuestro corazón.
  5. No podemos hacer grandes cosas, pero sí cosas pequeñas con gran amor.
  6. Lo que importa es cuánto amor ponemos en el trabajo que realizamos.
  7. Nuestro examen de conciencia es el espejo en el que vemos nuestros logros y nuestras dificultades. Por eso debemos afrontarlo con sinceridad y amor. No perdamos el tiempo mirando nuestras propias miserias; elevémonos en la luz de Dios y busquemos la manera de hacer las cosas cada vez mejor.
  8. El dinero solo puede comprar cosas materiales, como alimentos, ropas y vivienda. Pero se necesita algo más. Hay males que no se pueden curar con dinero, sino solo con amor.
  9. No basta con que digamos: Yo amo a Dios pero no amo a mi prójimo. San Juan dice que somos mentirosos si afirmamos que amamos a Dios y no amamos a nuestro prójimo.
  1. El perdón es una decisión, no un sentimiento, porque cuando perdonamos no sentimos más la ofensa, no sentimos más rencor. Perdona, que perdonando tendrás en paz tu alma y la tendrá el que te ofendió.
  2. El amor no puede permanecer en sí mismo. No tiene sentido. El amor tiene que ponerse en acción. Esa actividad nos llevará al servicio.
  3. La revolución del amor comienza con una sonrisa. Sonríe cinco veces al día a quien en realidad no quisieras sonreír. Debes hacerlo por la paz.
  4. Hay una cosa muy bonita: compartir la alegría de amar.
  5. Para que el amor sea verdadero, nos debe costar. Nos debe doler. Nos debe vaciar de nosotros mismos.
  6. Muchas veces basta una palabra, una mirada, un gesto, para llenar el corazón del que amamos.
  7. El amor es un fruto que madura en todas las estaciones y que se encuentra al alcance de todas las manos.
  1. La falta de amor es la mayor pobreza.