15 frases destacadas de Concepción Arenal

Concepción Arenal y su obra 'La mujer del porvenir'.
Concepción Arenal y su obra 'La mujer del porvenir'.

Concepción Arenal defendió en sus obras su forma de entender la justicia, tal y como se puede comprender en la selección de frases que enunciamos a continuación. Su trabajo está impregnado de sus creencias religiosas: era católica y creía en una iglesia social, más cerca de los pobres que de las alturas. Sentó las bases de cómo organizar profesional y legalmente la caridad y la beneficiencia. En el ámbito del feminismo, defendía la igualdad laboral y en la educación para las mujeres, insistía en la dulzura y otras cualidades femeninas que consideraba importantes para la sociedad, era pacifista y estaba en contra de la prostitución, para ella una forma más de pobreza.

  1. "Odia al delito y compadece al delincuente".
  2. "Abrid escuelas y se cerrarán cárceles".
  3. "El hombre que se levanta es aún más grande que el que no ha caído".
  4. "¿Cumplimos la ley de amor aborreciéndonos hasta el punto de recurrir de continuo a la violencia, de empuñar las armas, y en continua y abominable matanza, manchar con sangre las manos fratricidas y el alma con el más horrendo pecado?".
  5. "La vida de la mujer es sedentaria y monótona; no tiene actividad ni variedad. Si es vulgar, admite el amor, cualquier amor, como pasatiempo. Si no lo es, ama con vehemencia, con pasión. (...) Según el camino que elija será digna de respeto o de desprecio, pero nunca será feliz".
  6. "La pasión para el hombre es un torrente, para la mujer es un abismo".
  7. "Yo considero una prisión como un hospital, solamente que en vez del cuerpo tenéis enferma el alma, y que las dolencias son el resultado de los excesos del paciente".
  1. "Quien ve estas existencias y las comprende y las siente (las de muchas mujeres) se admira de que no sea mayor el número de las prostitutas, de las suicidas, de las criminales, y cree en Dios y en su conciencia que debe pedir educación para la mujer, que debe reclamar para ella el derecho al trabajo, no en el sentido absurdo de que el Estado esté obligado a darle, sino partiendo del principio equitativo de que la sociedad no puede en justicia prohibir el ejercicio honrado de sus facultades a la mitad del género humano".
  1. "Otro inconveniente de no levantar el espíritu de la mujer a las cosas grandes es hacerla esclava de las pequeñas. Las minuciosidades inútiles y enojosas, los caprichos, la idolatría por la moda, la vanidad pueril, todo esto viene de que su actividad, su amor propio, tiene que colocarse 'donde puede', y hallando cerrados los caminos que conducen a altos fines, desciende por senderos tortuosos, a perderse en un intrincado laberinto". ("La mujer del porvenir", 1868)
  2. "Tal es la situación de la mujer: abiertos todos los caminos del sentimiento, cerrados todos los de la inteligencia". ("La mujer del porvenir", 1868)
  3. "¿Cómo hay dos criterios, uno aplicable al mal que hacen a las mujeres, y otro al que pueden hacerse los hombres entre sí? La razón de esto es la supuesta inferioridad de la mujer: nada puede ser mutuo entre los que no se creen iguales". ("La mujer del porvenir", 1868)
  4. "Cuando el hombre cumple un deber difícil, recibe aplauso por su virtud; los de las mujeres se ignoran: sin más impulso que el corazón, sin más aplauso que el de la conciencia, se quedan en el hogar, donde el mundo no penetra más que para infamar; si hay allí sacrificio, abnegación sublime, constancia heroica, pasa de largo: sólo entra cuando hay escándalo". ("La educación de la mujer", 1896).
  1. "Las grandes cuestiones se resuelven hoy a grandes alturas intelectuales, y es necesario que la mujer pueda elevarse hasta allí para que no preponderen el egoísmo, la dureza y la frialdad; para que no se llame razón al cálculo, y cálculo a la torpe aplicación de la aritmética".
  2. "¿Cuántos siglos necesita la razón para llegar a la justicia que el corazón comprende instantáneamente?".
  3. "Hay tanta justicia en la caridad y tanta caridad en la justicia que no parece loca la esperanza de que llegue el día que se confundan".

(Fuente: Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 'La vida escrita por las mujeres: La pluma como espada', Concepción Arenal (Editorial Círculo de Lectores).