10 razones acerca de por qué no bajas de peso

Motivos que conspiran contra ti

 Bajar de peso no es sencillo pero tampoco es imposible.Sin embargo, muchas personas lo hallan increíblemente difícil y puede que estén luchando durante meses para conseguir sólo magros resultados. Creemos que en esos casos lo más probable es que estés cometiendo uno o varios errores de la lista que te presentaremos a continuación. La lista de errores, claro está, viene con sus soluciones, de modo que si te identificas con algunos de ellos, es momento de tomar nota y lograr que tus esfuerzos por bajar de peso sean finalmente recompensados. Ten en cuenta que bajar de peso es un proceso que puede llevar varios meses, y que no es saludable bajar kilos en forma abrupta, ya que puedes poner en peligro tu salud. Recuerda: una dieta es un estilo de vida y no simplemente un método para bajar de pesosegún lo requieran necesidades del momento. Cuanto más prolongadamente adoptes ese estilo de vida saludable, más disfrutarás de todo lo que hagas.

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Comes de más

Foto: Cruz855

 Aunque quizás no lo creas, se trata del error más común: en muchas ocasiones las personas no dan cuenta de cuándo y cuánto comen. Pueden hacerlo distraidamente mientras trabajan o ven la televisión,y si sumamos todas esas ingestas irregulares hallaremos que que sobrepasan en mucho tus necesidades energéticas. Si tienes conciencia de que comes demasiado en algunas o todas tus comidas, es hora de ponerse entonces a dieta. Solución: planifica tus comidas, come al menos cuatro veces al día y hazlo a intervalos regulares. Si te da hambre, ten listo algún tentempié bajo en calorías, como yogur o fruta. No caigas en la tentación de los dulces o las rosquillas, ya que sumadas, día tras día, son fuente de calorías excesivas.

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Comes adecuadamente pero en forma irregular

Foto: Houstonshowstoppa

 Comer en forma adecuada no basta: también debes hacerlo a intervalos regulares para favorecer la digestión, la absorción de nutrientes y el control del apetito. Si acostumbras a tu cuerpo a comer un buen desayuno, un almuerzo abundante, una merienda moderada y una cena leve, habrás logrado regular tus ganas de comer de manera efectiva. Solución: no pases demasiadas horas sin comer, porque te dará hambre y caerás en un atracón. Come a intervalos regulares y ten listo un snack para momentos de emergencia, como frutas, yogures o barras proteicas.

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Comes demasiados carbohidratos

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Alimentos ricos en carbohidratos. Foto: US Department of Agriculture

 Los carbohidratos son la fuente necesaria de energía de toda dieta, pero comerlos en exceso implica aumentar de peso. Los carbohidratos están presentes en las harinas, las pastas, el arroz, las frutas y algunas verduras, como las patatas. Si bien son absolutamente imprescindibles para generar energía, son los carbohidratos los que deben adecuarse a tu dieta y no tú a ellos. Es fácil calcular cuántos carbohidratos necesitas para generar energía: a mayor gasto calórico, mayor ingesta de carbohidratos. Si haces ejercicio o practicas deportes, necesitarás más carbohidratos que si llevas una vida sedentaria. Como cada gramo de carbohidratos aporta unas 4 calorías, para una dieta de, digamos, 2000 calorías diarias necesitarás una ingesta de unos 400 gramos de carbohidratos por día. Si superas esos valores, el metabolismo almacenará la energía sobrante en forma de depósitos de grasa. Evita el exceso. Solución: es preciso que averigües cuáles son tus necesidades energéticas en la forma de cantidad de calorías. Por ejemplo, si tus calorías diarias necesarias son 2000, haz el conteo calórico de tu comida (cuántas calorías hay en la comida que ingieres). No puede ser mayor a 2000, o engordarás. Idealmente, debería ser menor a esa cifra para perder peso. Contar calorías es esencial para planificar comidas. 

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Comes muy pocos carbohidratos

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Foto: Lars Aronsson

 El problema inverso es temerle a los carbohidratos, de modo que los eludas todo el tiempo en tu dieta. Como resultado, te faltará energía para llevar a cabo tus actividades diarias. Entonces, es muy probable que, vencido por el hambre, eches mano a lo primero que puedas coger para comer, y acabes comiendo comida de baja calidad energética pero muy sabrosa. Si esto se repite día tras día, engordarás. Organiza tus comidas y come a intervalos regulares. No le tengas miedo a los carbohidratos: ingeridos moderadamente, son una parte esencial de tu dieta. Solución: cuando realices el conteo de calorías, reserva entre un cuarto y un tercio de ellas para los carbohidratos. No menos que ello, no más que ello. Debería ser suficiente para proporcionarte una buena fuente de energía saludable. 

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Comes poca cantidad de fibras

Foto: Scott Bauer

 Lasfibrasson tu mejor ayuda para la digestión y evacuación. Las personas que comen poca cantidad de fibras suelen sufrir de constipación y problemas para ir al baño. Como consecuencia, adoptan hábitos alimenticios irregulares. Si eres una persona de tránsilto lento, come fibras en forma de frutas, verduras y bebe abundante agua. Sentirse mejor implica poder comer mejor. Solución: incorpora abundantes frutas y verduras a tu dieta, ya que son saludable fuente de fibras y bajas en calorías. En cuanto a las verduras, puedes comer cuanto quieras, son un buen truco para quedar satisfecho sin arrisgar tu dieta. 

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No te ejercitas

 El ejercicio no es un método en sí para bajar de peso, pero es una gran ayuda. De nada sirve el ejercicio si no se lo acompañ con una dieta adecuada, pero lo que indudablemente logramos con el ejercicio es un mayor gasto calórico. Si combinamos este gasto con una dieta en la que las caloría que ingerimos son menos que las que gastamos (una dieta hipocalórica), lograremos, poco a poco, bajar de peso, ya que el metabolismo se verá forzado a hacer lo que pocas veces quiere: utilizar sus reservas de grasa para transformarlas en energía. Solución: en lo posible, combina dieta y ejercicio, al menos tres veces a la semana. Nunca creas que el ejercicio reemplaza a la dieta, es la combinación de ambos lo que crea esa sinergia que hace que bajes de peso más rápido. 

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Bebes alcohol

entrenamiento en días de calor
Foto: Anikonov

Beber alcohol moderadamente no es malo, pero si estás tratando de bajar de peso deberías olvidarte del alcohol por un tiempo. Es altamente calórico, y sólo un poco de alcoholpuede quebrar tu dieta. No más de una copa de vino por día. Evita bebidas conmuy alto contenido calórico, como la cerveza. Solución: si tu intención es bajar de peso con rapidez, deja el alcohol por un buen tiempo, ya que aun en bajas cantidades es muy engordante. Bebe abundante agua o jugos naturales. 

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No descansas lo suficiente

 Si no descansas bien, tenderás a engordar. No lo crees? Un buen descanso balancea tus necesidades energéticas, ya que regula correctamente los niveles de actividad e inactividad. Pero si no duermes bien, al menos unas siete u ocho horas diarias, el metabolismo te pedirá compensar esa falta crónica de energía con comida. Solución: mantén un ritmo de vida más metódico, cena ligero y acuéstate temprano. Procura dormir al menos ocho horas diarias para levantarte al otro día fresco y descansado. Y no olvides que un buen desayuno es esencial para arrancar bien el día. 

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No preparas tus comidas

Foto: JIP

 Otro de los errores más comunes es no preparar de antemano tus comidas y echar mano a lo primero que encuentras para llevarte a la boca luego de largos minutos de punzante apetito. Las probabilidades de que encuentres algo malo (ya sea en forma de exceso de carbohidratos, azúcares o grasa) son muy altas. Solución: planifica tus comidas, lleva tus comidas al trabajo o al gym, evita ordenar comida de fuera de casa, ya que caerás muy probablemente en la tentación de comer comida sabrosa pero muy calórica. Incluye en todas tus comidas porciones de proteínas, carbohidratos y fibras (un poco de carne, pollo o pescado, un poco de patatas o arroz, mucha verdura y fruta). 

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Una mezcla de todo

Foto: ElinorD

 Con frecuencia, las personas engordan porque adquieren una combinación de hábitos poco saludables detallados más arriba. Si has identificados al menos dos casos, entonces es muy probable que te esté costando mucho bajar de peso o que tus sacrificios no se vean recompensados. Solución: identifica tus problemas y sus soluciones. Si tienes más de uno, procura remediarlos casi al mismo tiempo, ya que si solucionas uno pero descuidas otro tu batalla con el peso no progresará. Bajar entre uno y dos kilos por semana (entre cuatro y ocho kilos al mes, dependiendo de tu peso inicial) es lo que se considera saludable.