10 momentos históricos para el sufragio femenino en Occidente

Breve historia del acceso al voto de la mujer en Europa

Juego de mesa de 1910 sobre el derecho al voto de las mujeres impulsado por las sufragistas.
Imagen de un juego de mesa de 1910 sobre el derecho al voto de las mujeres impulsado por las sufragistas británicas. ©Museum of London/Heritage Images/Getty Images

Sin duda, uno de los grandes momentos históricos del acceso al voto de la mujer, se produce a finales del siglo XIX y comienzos del XX: Nueva Zelanda y Australia fueron los primeros países del mundo en los que las mujeres pudieron votar, en 1893 y 1902 respectivamente, aunque con restricciones. En Nueva Zelanda, la lucha de Kate Sheppard y sus seguidoras no fue una victoria completa hasta 1919, cuando se permitió a las neozelandesas postularse como candidatas.

En Australia, el primer reconocimiento no incluía a las personas aborígenes, desplazadas en todos sus derechos ciudadanos.

Las europeas lograron el voto gracias a su emancipación económica y personal. Antes de la Primera Guerra Mundial de 1914 a 1918,  muchas mujeres comenzaron a trabajar fuera de casa ya que encontraban empleos que eran para ellas una salida económica y una alternativa al matrimonio. Más del 70% de las británicas solteras de entre 20 y 45 años tenía su trabajo remunerado y en este país crecía entre las clases medias el número de mujeres mayores de 45 años que no se casaba.

En este contexto, las trabajadoras inglesas se organizaron y tomaron fuerza los movimientos sufragistas, que reivindicaban el derecho al voto pero iban más allá al exigir condiciones económicas y sociales para la mujer iguales a las de los hombres. El sufragismo germinó como movimiento en los países de Europa del norte, protestantes y más ricos , frente a los del sur, católicos y más conservadores, donde la ciudadanía femenina fue reconocida más tarde a través de reformas e iniciativas personales.

  1. El primer país europeo en incorporar explícitamente en su legislación el voto de la mujer fue Finlandia, en 1906, pero no como país independiente sino como parte del Imperio Ruso (se independizaría en 1917). Lo hizo sin restricciones: las mujeres también podían ser elegidas. 
  2. El primer estado independiente en instaurarlo fue Noruega, en 1913, y supuso un hito en la igualdad ya que marcó el inicio de una serie de reformas que han convertido al país nórdico en uno de los grandes referentes del feminismo. En 1922, Karin Platou fue la primera mujer elegida para el Parlamento, y en 1927 se igualaron los derechos económicos y jurídicos para los dos cónyuges, aunque no fue hasta 1981 cuando Gro Harlem Brundtland fue elegida primera jefa de Gobierno de Noruega.
  1. En Dinamarca el sufragio femenino fue reconocido en 1915. Un grupo de mujeres se manifestó pacíficamente en la ciudad de Himmelbjerget para reclamarlo el 6 de junio de ese año. 
  2. Mientras en 1917, Uruguay se convierte en el primer país latinoamericano en incluir el derecho al voto de las mujeres en su Constitución, en Gran Bretaña el movimiento sufragista se consolida como el más influyente de Europa. Reino Unido logró la aprobación parcial en 1918 para las mayores de 30 años. Diez años más tarde se equipara al de los hombres, a partir de los 21 años. También en 1918, se aprobó en Alemania, Holanda, Polonia, Rusia y Austria. Un año más tarde, en 1919, se incorpora a la legislación de Bélgica.
  3. Suecia es un país líder en igualdad ya desde 1842, cuando se garantiza por ley la educación pública y gratuita para niñas y niños y se recoge explícitamente que las mujeres podían ser maestras de escuela. Sin haber entrado en el siglo XX, la legislación sueca ya recogía el derecho de la mujer a recibir una herencia, estudiar en la universidad o casarse con la persona que escogiese sin permiso paterno. En 1919, las suecas vieron reconocido por fin su derecho al voto y fue en parte gracias al liderazgo de la periodista Vera Von Kraemer y las manifestación de las sufragistas principalmente en Gotemburgo.
  1. Las europeas y norteamericanas colaboraron intensamente por los derechos de participación de la mujer. El 26 de agosto de 1920 fue una fecha fundamental para el sufragio femenino en todo el mundo al aprobarse en Estados Unidos tras años de reivindicaciones. 
  2. Eslovaquia y República Checa, en 1920,  siguieron el ejemplo de británicas y estadounidenses.
  3. 1931: en España, Clara Campoamor defiende la participación femenina plena y logra la aprobación del sufragio para las españolas durante la Segunda República. La dictadura franquista truncó la libertad de españolas y españoles, que tras un periodo oscuro de 1936 a 1976, volvieron a las urnas en 1978. En Portugal, en 1931 se permitía votar solo a las ciudadanas con estudios secundarios y no hubo una equiparación real de derechos hasta 1976 tras la Revolución de los Claveles.
  1. Francia e Italia recogieron la igualdad de derechos entre hombres y mujeres con el fin de la II Guerra Mundial, en 1945. Un año antes, un decreto del gobierno provisional de Charles de Gaulle reconocía ya el derecho de las francesas a elegir y ser elegidas, una reivindicación histórica desde la Revolución Francesa y la 'Declaración de Derechos de la Mujer y la Ciudadana', de Olympe de Gouges en 1791. 
  2. Los últimos países europeos en recoger el derecho de las mujeres a votar fueron Grecia, en 1952;  Suiza, en 1974, y Liechtenstein, en 1984, hace algo más de 30 años.

Fuentes: Historias Siglo XX. Web del Parlamento de Gran Bretaña. France.fr (Sitio oficial de información en Francia).