10 Cosas que puedes hacer para mejorar tu salud emocional

Estos son algunos consejos que te pueden servir de ayuda y de punto de partida si te has propuesto mejorar tu salud emocional:

1. Haz cosas que se te dan bien. Piensa en esas cosas que te gustan y se te dan bien, aquellas actividades que, cuando las haces, parece que el tiempo pasa volando y te resultan absorbentes y relajantes, y saca tiempo para realizarlas por muy apretada que parezca estar tu agenda.

Hacer esto te ayudará a aumentar tu autoestima, a sentirte mejor, a olvidarte de ti mismo y de tus problemas durante un tiempo y a disfrutar más de la vida.

2. Acéptate tal y como eres. No hay mejor receta para el bienestar emocional que esta. Todos somos diferentes y todos tenemos nuestros puntos fuertes y débiles; algunas personas son divertidas, otras inteligentes, otras son buenas en los deportes. Unos viven en pareja, otros solos, otros con amigos… Todos somos distintos, pero todos compartimos algo: ninguno de nosotros es perfecto. Encontrarás más información sobre la autoaceptación en estos artículos:

3. Preocúpate por los demás. Si tuviera que aconsejarle a una persona con problemas de depresión o ansiedad una sola cosa que pudiera hacer para sentirse mejor sería esta: preocúpate por otras personas o animales, cuida de ellos, escucha lo que tengan que decirte, haz algo por ellos, aunque sea pequeño, y estarás mejorando mucho tu propio bienestar emocional, además del de ellos.

4. Cultiva las fortalezas del carácter. La psicología positiva se ocupa de estudiar las fortalezas de las personas. Se trata de modos de pensar y comportarse que aumentan el bienestar emocional y la satisfacción con la vida y nos hacen mejores personas. Entre ellas se encuentra la gratitud, la creatividad, la curiosidad, la valentía, la perseverancia, la amabilidad, el perdón y muchas otras que puedes descubrir en este artículo:

5. Mantente activo. El ejercicio mejora la salud y el estado de ánimo, ayuda a dormir mejor y a concentrarte. Hacer ejercicio no solo significa ir al gimnasio, sino tan solo mantenerse activo a lo largo del día, haciendo cosas como caminar, ocuparse de tareas domésticas o pequeños arreglos, cuidar del jardín, etc. Busca alguna actividad física con la que disfrutes para realizarla a lo largo del día.

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6. Mantén el contacto con tus amigos, familiares y personas que te importen. No dejes que el exceso de trabajo o las responsabilidades familiares te alejen de esas personas que son importantes para ti. Estas personas pueden aportarte puntos de vista diferentes de cualquier cosa, ayudarte a mantenerte activo, compartir actividades y experiencias agradables, ayudarte a resolver determinados problemas o aportare consuelo en momentos difíciles.

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  • Como mantener viva una amistad a través del tiempo

7. Ten metas y objetivos por los que luchar, pues ayudan a dar sentido a tu vida, te marcan un rumbo, mantienen tu mente ocupada y te ayudan a sentiré bien al ir alcanzando logros. Encontrarás más sobre este tema aquí:

8. Habla de tus sentimientos. Compartir tus sentimientos y emociones con otras personas no solo te ayuda a sentirte mejor, sino que también aumenta la sensación de intimidad y conexión con la otra persona, porque estás dejando que te conozca mejor. Además, ocultar tus sentimientos es a menudo una fuente de estrés debido al esfuerzo que requiere esa ocultación. También te puede interesar:

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9. Pide ayuda si la necesitas. Si tus problemas te están abrumando, tu vida se ha vuelto demasiado complicada, tienes problemas para controlar tus emociones o te sientes en una encrucijada y no sabes cómo salir adelante, pide ayuda.

Recurre a amigos o familiares, o bien únete a algún grupo de apoyo, llama al teléfono de la esperanza o busca la ayuda de un psicólogo u otro profesional que pueda ayudarte o aconsejarte según el tipo de problema de que se trate. Echa un vistazo a:

    10. Proponte crecer y mejorar como persona. Una de las metas en tu vida puede ser tu propio desarrollo personal. Piensa en aquellos aspectos de ti que crees que deberías cambiar o mejorar. Pueden ser pequeñas cosas, como ser más puntual, o cambios más importantes y profundos en tu personalidad. Ve poco a poco, partiendo siempre desde la autoaceptación, aceptándote tal y como eres ahora. Ten en cuenta que aceptarte como eres no significa que no vas a cambiar, sino tan solo que no te vas a castigar o despreciar por ser como eres sino que te vas a querer seas como seas, con los defectos que tengas en cada momento. Pero al mismo tiempo, puedes proponerte superar esos defectos. El siguiente artículo puede ser el punto de partida: