10 consejos para iniciarse en la astronomía

Primeros pasos para observar las estrellas del cielo nocturno

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Conjunción Venus Júpiter sobre el radiotelescopio de Yebes, Guadalajara (España). © Fernando García Navarro

Esa compulsión por conocer nuestra relación con las estrellas la compensamos con una mirada al cielo nocturno. Podemos extasiarnos en una noche estrellada con todos los mundos por contemplar.

La observación del cielo se ha convertido en la pasión de muchos aficionados, pero tú también, si estás interesado, puedes participar de ese espectáculo grandioso y real si eres capaz de superar esa adicción hipnótica a las pantallas que produce nuestra sociedad virtual.

1. Observación directa del cielo

Ya has decidido que deseas conocer el cielo como tu barrio y al igual que has aprendido plazas, tiendas y cafeterías, debes comenzar paseando tu mirada por el cielo, sin artilugios, a simple vista. Y recuerda que esta afición requiere oscuridad alrededor.

2. Conocer las constelaciones

Es fundamental que distingas las constelaciones y las estrellas más brillantes que las componen antes de comprar un telescopio o binoculares y pasar a mayores. Grupos de estrellas parecen formar dibujos en el cielo nocturno: son las constelaciones. Con relación a ellas podrás localizar estrellas y otros fenómenos cósmicos.

Con pocos días de mirada inteligente reconocerás las más visibles y sabrás distinguir Polaris (en el hemisferio norte) o la Cruz del Sur (en el hemisferio sur) para orientarte en la noche, ya que siempre indican hacia dónde se encuentran los polos.

3. Planetas

Una insistente mirada al cielo en la misma hora todas las noches conseguirá que sitúes constelaciones en el cielo, esas estrellas que siempre parecen encontrarse en el mismo sitio y también las estrellas que se mueven de forma distinta y que los griegos denominaron "planeta" que significa astro errante.

Debes aprender a situar los planetas visibles y advertir si poseen una coloración o brillo especial: Venus, Marte, Júpiter o Saturno son las opciones más asequibles a simple vista.

4. Sol

La observación del Sol a simple vista no es posible. Ni se te ocurra. Se requieren, incluso durante los eclipses, instrumentación adecuada para no dañar los ojos.

5. Luna

Será tu primera referencia en cuanto te proveas de binoculares (prismáticos). Se trata del objeto más grande en el cielo a simple vista, eso ya lo sabes, pero con una observación detallada durante la luna llena podrás reconocer mares (sin agua, claro), grandes cráteres o formaciones.

Resulta fácil y divertido seguir sus cuatro fases y controlar el movimiento a través del cielo para elaborar un calendario lunar. Además conocer las fases lunares es importante para realizar una observación del cielo nocturno.

6. Objetos extrasolares

A simple vista y con detenimiento distinguirás cúmulos estelares como las Pléyades, nebulosas y galaxias, conocimiento que ampliarás cuando te proveas de prismáticos (binoculares) o telescopio.

7. Sobre los hemisferios

El cielo que observas no es igual en todo el planeta. En el hemisferio norte (América del Norte y Central, Europa, Norte de África, Asia) se ven estrellas distintas al hemisferio sur (Australasia, América del Sur, África del Sur).

Incluso en el mismo hemisferio las estrellas cambian según la localización del observador. Desde Grecia, España o California resulta más fácil localizar el aguijón de Escorpio que desde Canadá o Gran Bretaña.

8. El cielo de verano

Comienza tu iniciación a la astronomía durante una época que te permita gozar de la noche cálida. La mejor época para observar estrellas a simple vista es la época estival (invierno en el sur). Con el añadido de espectaculares caídas de estrellas fugaces que hace más entretenida la observación. Para situarnos debemos localizar la Osa Mayor. Es la más fácil de identificar por su forma de cazo. Gracias a ella situaremos la Polar.

Para identificarla debemos controlar el lado interior de la base del cazo formada por las estrellas Dube y Merak. Si seguimos la dirección de ese lado unas cinco veces, distinguiremos una brillante estrella, la Polar, que siempre señala al norte y que sirve para orientarse los navegantes en el océano.

La Polar es la estrella inferior de otro cazo, la Osa Menor, menos visible y más pequeño que se encuentra invertido con respecto a la Osa Mayor.

Procura informarte de las mejores observaciones en la época que decidas comenzar tu afición. Aquí puedes leer las efemérides astronómicas de 2013.

9. Usa aplicaciones astronómicas para smartphones y tabletas

Las aplicaciones astronómicas para dispositivos móviles (smartphone, tablet) suponen una ayuda imprescindible para el aficionado y proporcionan los objetivos adecuados para la observación de esa noche, así que no tengas reparos en usarlas.

10. ¿Binoculares o telescopio?

Los prismáticos o binoculares tienen ventajas de movilidad, precio y mayor campo de observación. Se recomienda para principiantes.

Con los prismáticos se pueden apreciar los matices de color de muchas estrellas: Las más buscadas y estudiadas son las que poseen una características que la distingue, como Eta Carinae de extraordinaria luminosidad, o Rigel de Orión que a 900 años luz brilla como 60 000 soles. Pero los prismáticos son de poca utilidad para la observación detallada de planetas, incluso con unos binoculares de 40x150, así que cuando llegue el momento de estudiar con detenimiento cuerpos concretos será inevitable la adquisición del telescopio.